
Un caso confirmado del virus Bourbon en un hombre de 67 años residente de Long Island ha encendido las alarmas en Nueva York. La detección de esta enfermedad rara y potencialmente mortal marca el primer registro del patógeno en el estado, reactivando la vigilancia epidemiológica ante el riesgo que representa la proliferación de garrapatas en la región.
El afectado, Michael Larkin, desarrolló síntomas tras sufrir la picadura de garrapatas de la especie estrella solitaria en su jardín. Días después presentó fiebre, fatiga extrema, dolores de cabeza e incapacidad motora. Especialistas de Stony Brook Medicine confirmaron la infección, la cual suele manifestarse también con náuseas, sarpullido y dolores musculares, malestares que frecuentemente se confunden con la enfermedad de Lyme.
Descubierto en 2014, el virus Bourbon carece actualmente de vacuna, pruebas comerciales rápidas o un tratamiento médico específico. La comunidad médica advierte que este caso podría ser el inicio de una mayor incidencia en el noreste de Estados Unidos. Ante la falta de medicamentos, las autoridades sanitarias enfatizan que la prevención y el control de picaduras de garrapatas son las únicas herramientas disponibles para evitar el contagio.



