
La Asociación de Fútbol de Gales (FAW) anunció oficialmente el retiro de su apoyo a Gianni Infantino de cara al ciclo de reelección 2027-2031. La drástica medida responde al polémico e intento fallido de privatizar los derechos comerciales del Mundial mediante la aceptación de inversión privada, un proyecto que desató una fuerte protesta internacional y el rechazo de múltiples entidades deportivas.
A pesar de que el dirigente italosuizo dio un paso atrás con la propuesta la semana pasada, la FAW emitió un comunicado argumentando graves fallos en materia de buen gobierno, liderazgo y gestión de valores. La federación galesa afirmó que Infantino ha perdido la confianza necesaria para dirigir el balompié global, señalando que resulta inaceptable no priorizar los intereses del deporte por encima de cualquier negocio.
La postura galesa fue secundada rápidamente por otras federaciones de la UEFA, incluyendo a Suecia, Finlandia y Serbia. A este rechazo se sumaron duras críticas del gobierno británico, desde donde se enfatizó que el fútbol pertenece a los aficionados y que la Copa del Mundo jamás debe ser considerada un producto disponible para la venta a inversores.



