
El indicador de riesgo país de El Salvador, conocido como el Indicador de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI) y elaborado por la firma JP Morgan, registró su nivel más bajo desde enero de 2011 al posicionarse en 275 puntos (2.75 %) al cierre del pasado 31 de julio.
Este resultado confirma la sostenida tendencia a la baja que ha experimentado el mercado salvadoreño tras haber alcanzado un pico del 35 % en julio de 2022. Desde entonces, la percepción de riesgo de impago descendió progresivamente al 20.72 % a finales de 2022, 6.84 % en 2023, 3.88 % en 2024 y 3.29 % en 2025, manteniéndose sin superar la barrera del 4 % en lo que va del presente año.
El EMBI permite a las calificadoras e inversionistas evaluar la percepción de solvencia y liquidez de un Estado para fijar el costo de sus emisiones de deuda. Aunque la cifra actual sitúa al país ligeramente arriba del promedio latinoamericano de 260 puntos y de sus pares centroamericanos, el indicador refleja una importante recuperación en la confianza financiera internacional respecto a las obligaciones soberanas del territorio salvadoreño.



