
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, habría ofrecido a Marruecos la posibilidad de albergar la final del Mundial 2030 en el estadio Hassan II de Casablanca, según reportó ‘The Times’. Este movimiento responde a un intento por consolidar alianzas tras perder respaldos tras el fracaso de privatizar el 20% de los ingresos del torneo. Marruecos, referente clave de la Confederación Africana, representa una fuerza electoral determinante para las elecciones del 18 de marzo.
Sin embargo, la FIFA desmintió categóricamente la información, calificándola de falsa y engañosa, y asegurando que la sede definitiva del partido final se anunciará a su debido tiempo. La posible designación de Casablanca pondría en riesgo la aspiración de España de celebrar la gran final en el estadio Santiago Bernabéu.
Paralelamente, la candidatura tripartita enfrenta fuertes presiones políticas. El grupo español Sumar y el partido portugués Livre exigieron a sus respectivos gobiernos apartar a Marruecos del proyecto conjunto. Ambos colectivos señalan graves violaciones a los derechos humanos y la instrumentalización de la crisis migratoria en la frontera de Ceuta como motivos principales para revisar o retirar la condición de anfitrión del país magrebí.


