
Un estudio científico internacional liderado por investigadores de Austria, Hungría y México confirmó que los perros poseen la capacidad de diferenciar las expresiones faciales de las personas. Mediante escaneos y resonancias magnéticas, los especialistas identificaron que los caninos procesan en su cerebro la variación entre rostros felices, enojados o neutrales sin depender de estímulos auditivos.
El hallazgo demuestra que los canes logran interpretar los estados de ánimo de sus dueños identificando únicamente los cambios visuales de la cara. Según los expertos, este procesamiento neurológico directo representa un pilar clave en la comunicación entre distintas especies y responde a miles de años de domesticación y coevolución continua junto al ser humano.
Asimismo, la investigación sugiere que esta habilidad constituyó una ventaja decisiva para la supervivencia social de la especie. Aquellos antepasados caninos con mayor aptitud para descifrar las emociones y el lenguaje corporal de los humanos lograron una adaptación superior, asegurando un mejor trato y cuidado dentro de las comunidades. Con este descubrimiento, la ciencia valida la extraordinaria sensibilidad con la que los perros leen los gestos de las personas.



