
El Salvador no fue incluido dentro del grupo de más de 40 países e itinerarios señalados en el informe «The Great Transshipment Scam», elaborado en Estados Unidos para identificar jurisdicciones con alto riesgo de triangulación de productos, principalmente de origen chino. A diferencia de otras naciones de la región como Costa Rica y Panamá, el territorio salvadoreño se mantiene libre de este tipo de señalamientos.
La exclusión de este listado negativo coloca al país en una posición favorable para consolidarse como un destino confiable de manufactura e inversión bajo la modalidad de nearshoring. Este escenario permite aprovechar plenamente las ventajas arancelarias que ofrece el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos (CAFTA-DR).
Para preservar este posicionamiento estratégico, el sector exportador salvadoreño enfrenta el desafío de mantener controles rigurosos en la trazabilidad de las materias primas. Asimismo, las autoridades y productores deberán garantizar el estricto cumplimiento de las reglas de origen, asegurando la transformación sustancial y la generación de valor agregado local en los procesos de fabricación para mantener el acceso preferencial al mercado estadounidense.



