
El gobernador del estado mexicano de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, solicitó una nueva licencia temporal de carácter indefinido para separarse de sus funciones públicas. La determinación fue anunciada apenas un día después de su sorpresivo retorno al poder, tras haber acumulado una ausencia previa de 112 días.
El mandatario del partido Morena rectificó su decisión inicial debido a la desaprobación pública expresada por la presidenta Claudia Sheinbaum y la dirigencia oficialista, quienes marcaron distancia frente al intento del funcionario de reincorporarse a la gubernatura.
Rocha Moya dirigió la petición al Congreso local bajo el argumento formal de que los intereses de la nación y del movimiento político se encuentran por encima de aspiraciones personales.
La controversia se origina en los señalamientos formulados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que atribuyen al servidor público supuestas vinculaciones con el crimen organizado, acusaciones que Rocha Moya rechaza categóricamente.
Con la tramitación del nuevo permiso por un periodo superior a treinta días, el Poder Legislativo estatal convocará a sesiones extraordinarias para analizar la solicitud y definir la designación de la persona que asumirá el ejecutivo interino



