
Desde Quibdó, el presidente Abelardo de la Espriella anunció el inicio de la fase de reconstrucción en las zonas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto. El desastre natural dejó más de 150.000 viviendas con daños y cerca de seiscientos edificios colapsados.
Para responder a la emergencia, el Gobierno puso en marcha una estrategia de autoreparación asistida por ingenieros y entregó las primeras 4.480 toneladas de materiales. Adicionalmente, el conglomerado Grupo Argos se comprometió a construir hasta mil casas de rápida instalación, destinarán seiscientas de ellas al departamento del Chocó.
Las familias con daños menores recibirán insumos para arreglos, mientras que aquellas con casas destruidas obtendrán una vivienda nueva. Asimismo, a partir del 26 de agosto, los hogares damnificados recibirán un subsidio mensual de 875.452 pesos durante un trimestre.
El costo total de la recuperación se estima en cerca de treinta billones de pesos. La administración de estos recursos estará a cargo del Fondo Milagro, liderado por el empresario Jaime Uribe.
Esta entidad coordinará los esfuerzos públicos y privados bajo el modelo aplicado durante la emergencia del Eje Cafetero en 1999, priorizando la transparencia y la rapidez en la ejecución de las obras.



