
Un destacado grupo de exfutbolistas e ídolos internacionales ha alzado la voz públicamente para exigir una transformación radical en la estructura de la FIFA.
La protesta masiva surge tras la reciente controversia generada por los planes del presidente Gianni Infantino de dar entrada a la inversión privada extranjera en las competiciones más relevantes del organismo mundial.
El detonante de la crisis fue el intento fallido de vender derechos comerciales a inversores privados, sumado a propuestas polémicas como organizar Mundiales cada dos años.
Impulsados por el exfutbolista francés Mikaël Silvestre, a la petición se sumaron figuras históricas como Didier Drogba, Emmanuel Petit, Robert Pires, Bixente Lizarazu y la estrella inglesa Lucy Bronze.
A través de un manifiesto público, las figuras deportivas señalaron que el liderazgo actual ha puesto sus propios intereses por encima del bienestar general del deporte. El malestar no se limita a los terrenos de juego; diversas agrupaciones de aficionados exigen la renuncia de Infantino, mientras que importantes líderes de federaciones nacionales le han retirado la confianza.
Jugadores y fanáticos coinciden en que la esencia del fútbol se está destruyendo al marginar a los verdaderos protagonistas de las decisiones.



