
Las letales inundaciones cerca de la frontera entre Nepal y China han dejado un saldo de al menos 903 muertos en territorio nepalí. Las autoridades de gestión de desastres confirmaron este lunes que la cifra de desaparecidos se elevó drásticamente a 4.247 personas al cumplir seis días de intensos rescates.
El desastre fue provocado por el colapso de un glaciar que arrastró agua y escombros río abajo. En la región vecina del Tíbet se reportan 16 fallecidos y 546 desaparecidos, elevando la cifra global a 919 víctimas mortales.

Familias angustiadas abarrotan hospitales e instalaciones médicas para identificar cuerpos mediante fotografías proyectadas en pantallas. Debido al desbordamiento de las morgues y la falta de congeladores, las autoridades han debido enterrar cadáveres sin identificar previa toma de muestras de ADN.
Entre las víctimas que aún no han sido localizadas se encuentran numerosos turistas, peregrinos que viajaban al monte Kailash y 933 trabajadores hidroeléctricos. Tropas del ejército perforan escombros en los valles del Himalaya para rescatar a obreros atrapados en un túnel, en medio de condiciones climáticas adversas y el riesgo continuo de la crecida de los ríos.




