
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, mantendrá su aspiración de continuar al frente del organismo rector del fútbol mundial en el proceso electoral programado para 2027. La confirmación oficial llega en un momento complejo para la dirigencia deportiva, luego de enfrentarse a duras críticas y al rechazo generalizado por su controvertido proyecto para privatizar los derechos comerciales de la Copa del Mundo.
A pesar del malestar generado en diversos sectores y federaciones continentales por dicho intento fallido de reestructuración financiera, Infantino se encamina a los comicios sin un horizonte de contienda abierta. Hasta la fecha no ha emergido ningún candidato rival con la fuerza necesaria para desafiar su liderazgo en la cúpula del balompié internacional.
El reglamento de la entidad exige que cualquier postulante alternativo cuente con el respaldo explícito de al menos cinco asociaciones miembro de la FIFA antes de que venza el plazo de nominaciones en noviembre. La ausencia de contrincantes consolida la posición de Infantino dentro del aparato político de la federación. Con esta movida, el dirigente busca afianzar su estrategia de gobierno global y dar continuidad a sus proyectos administrativos por cuatro años más.



