
En la madrugada de este miércoles, un edificio residencial colapsó en la zona oeste de la ciudad de Gaza, dejando un saldo trágico de al menos 20 personas muertas y 60 desaparecidas. Entre las víctimas mortales confirmadas por el hospital Al Shifa y el Ministerio de Sanidad local se encuentran ocho niños. Además, 14 personas resultaron heridas y únicamente 10 lograron sobrevivir.
El inmueble, ubicado en la calle Al Sinaa, albergaba a cerca de cien desplazados que malvivían entre los restos del esqueleto estructural, cubriendo aberturas con plásticos y cartones. La edificación había sufrido bombardeos directos durante el conflicto armado, lo que debilitó severamente su estabilidad.
Los equipos de rescate de la Defensa Civil trabajan contra reloj pero enfrentan graves limitaciones operativas, ya que solo disponen de tres excavadoras en toda la Franja debido a las restricciones de equipamiento.
El portavoz de la Defensa Civil, Mahmud Basal, advirtió sobre el inminente peligro de nuevos derrumbes en el enclave palestino, señalando que existen cerca de 2.000 edificios destruidos en condiciones similares que continúan habitados por familias sin otra opción de refugio ante la devastación generalizada.



