
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una fuerte advertencia tras la propuesta de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de otorgar a Canadá el estatus de primer «miembro asociado» del bloque comunitario. El mandatario estadounidense calificó la iniciativa de «ridícula» y aseguró que su gobierno evaluará si este movimiento se realiza de buena fe o si representa una afrenta directa a los intereses de su nación.
Durante su discurso anual sobre el estado de la Unión en Estrasburgo, Von der Leyen planteó esta alianza para estrechar vínculos en materia de defensa, tecnología y minerales estratégicos. Aunque el primer ministro canadiense, Mark Carney, celebró la apertura para reducir su dependencia de Washington, la delegación canadiense aclaró que no se trata de una adhesión plena. Cabe destacar que la categoría de «miembro asociado» ni siquiera existe formalmente en los tratados actuales europeos.
Trump amenazó con represalias severas, advirtiendo que impondrá aranceles masivos a Europa y que no descarta suspender el comercio transatlántico si considera que la medida busca perjudicar a Estados Unidos. La tensión escala así en un escenario de creciente fricción comercial global.



