
Shakira realizó un viaje fugaz a Barcelona para acudir a los juzgados junto a Gerard Piqué. El objetivo de la cantante colombiana era ajustar los periodos de convivencia para priorizar el bienestar de Milan y Sasha durante el curso escolar, sin reducir el tiempo con su padre.
La artista buscaba mantener la cita en estricta confidencialidad para proteger la privacidad de los menores. Sin embargo, una filtración convocó a numerosos medios de comunicación a las puertas de la sede judicial, lo que generó un profundo malestar en la intérprete.
Según fuentes cercanas, la artista intentó alcanzar un acuerdo previo para evitar la vista oral y la exposición mediática, pero la contraparte rechazó la propuesta. Ante los continuos rumores e informaciones surgidas desde el interior de la sala, su equipo legal emitió un comunicado para aclarar la situación.
En la nota se enfatizó que los menores realizaron catorce vuelos transoceánicos durante el último año. Para la cantante, estos constantes trayectos afectan la rutina académica de los niños, por lo que busca reordenar las visitas cortas manteniendo los periodos de vacaciones regulados en el convenio de separación.



