
El gobierno estadounidense anunció este jueves severos castigos económicos contra el Banco Internacional de Comercio de Cuba (Bicsa) debido a sus reiteradas relaciones de colaboración con el Karafarin Bank de Irán, una entidad financiera que permanece sancionada desde el año 2020.
Desde Washington, el Departamento del Tesoro detalló que esta medida forma parte de una estrategia más amplia orientada al aislamiento diplomático y económico de Teherán. Según la investigación oficial, Bicsa ha mantenido conexiones financieras con el banco iraní al menos desde 2022.
Por su parte, el Departamento de Estado emitió un comunicado en el que acusó al régimen cubano de funcionar durante demasiado tiempo como un enclave de apoyo para actores maliciosos y grupos terroristas patrocinados por la nación islámica, señalándolos directamente como una amenaza para la seguridad nacional estadounidense.
Como resultado de estas nuevas penalizaciones, cualquier activo o bien que pertenezca a la institución cubana dentro de la jurisdicción de Estados Unidos quedará bajo embargo oficial, y se le prohibirá de manera definitiva el acceso al sistema financiero norteamericano. El paquete punitivo también afecta a entidades de Irak y a diversas empresas iraníes del sector petrolero.



