
La Policía Nacional y la Fiscalía General del Estado ejecutaron la madrugada de este 22 de octubre la detención de la excandidata presidencial ecuatoriana Luisa González en su domicilio de Canuto, en el cantón Chone de la provincia de Manabí.
El operativo, enmarcado en el denominado Caso Laberinto, investiga un presunto delito de lavado de activos vinculado a irregularidades y al rastreo de unos 500,000 dólares no declarados en el financiamiento de su campaña electoral de 2023. En el marco de estas diligencias, las autoridades capturaron a otras dos personas en operativos simultáneos realizados en Manabí y Pichincha.
La aprehensión desató una fuerte crisis e inmediata reacción política en Ecuador. El expresidente Rafael Correa condenó el hecho a través de sus redes sociales exigiendo un cese a las acciones. Asimismo, la dirigencia del movimiento Revolución Ciudadana tildó el arresto de «secuestro» y persecución política por parte del gobierno de Daniel Noboa, lo que motivó a su bancada a abandonar el pleno legislativo en señal de protesta, mientras que el equipo legal de González rechazó las acusaciones por considerarlas infundadas y violatorias al debido proceso.




