
El paso del tifón Champi por Taiwán ha causado estragos tras registrar rachas de viento cercanas a los 300 km/h. El temporal ha dejado un balance trágico con una persona fallecida en el condado de Pingtung y más de 350 heridos, además de severas afectaciones en la infraestructura de la isla.
Las lluvias torrenciales y los intensos vientos derribaron líneas eléctricas, cortando el suministro de luz a 280.000 hogares. Aunque las cuadrillas de emergencia lograron restablecer el servicio a la mayoría de la población, decenas de miles de viviendas continuaron a oscuras durante las horas posteriores al impacto. Ante el riesgo de inundaciones, las autoridades evacuaron a más de 5.000 personas en zonas vulnerables.

La parálisis también alcanzó al sector comercial y al transporte, obligando al cierre de negocios por dos días consecutivos y a la cancelación de más de 800 vuelos en el Aeropuerto Internacional de Taoyuan.
Mientras la tormenta se debilita y se aleja hacia el norte en dirección a Japón y China, la Administración Central de Meteorología advierte que las fuertes marejadas y vientos persistirán en las aguas circundantes.



