
Una serie de falsas alertas de bomba causó interrupciones este jueves en el tráfico aéreo europeo por tercera vez en la semana, obligando a evacuar y desviar vuelos operados por aerolíneas como Ryanair, Wizz Air, Finnair y Aer Lingus. Los incidentes afectaron rutas hacia y desde Francia, Italia, Austria, Bulgaria, Polonia, República Checa, Finlandia y Dinamarca.
Al mediodía, al menos diez aeronaves habían sido blanco de las amenazas. Entre las afectaciones destacaron tres vuelos de Ryanair con destino a Sofía —uno de los cuales debió aterrizar en Plovdiv—, cuatro trayectos dirigidos a Praga y un vuelo entre Helsinki y Roma escoltado por un caza de combate. Asimismo, un vuelo de Dublín a Roma fue desviado a una base militar en Francia. Las autoridades de aviación civil y de seguridad confirmaron que todos los aviones aterrizaron a salvo.
Este suceso se suma a las interrupciones registradas el lunes y el martes, cuando dispositivos similares obligaron al cierre temporal de aeropuertos y al despliegue de aviones de la fuerza aérea. Aunque la procedencia y las motivaciones de las alertas siguen sin esclarecerse, las autoridades investigan estos episodios en el marco de una posible escalada de ataques híbridos en suelo europeo.



