
Paul Daniel «Ace» Frehley, el legendario guitarrista fundador de la icónica banda de rock Kiss, conocido mundialmente como «The Spaceman» o «Space Ace», ha fallecido este jueves a los 74 años de edad.
Su partida, confirmada por su familia y representantes, deja un vacío inmenso en el mundo del hard rock, donde Frehley no solo fue un innovador musical, sino un símbolo de rebeldía y espectáculo que inspiró generaciones de músicos.
Frehley murió en un hospital de Morristown, Nueva Jersey, tras complicaciones derivadas de una caída en su hogar ocurrida a finales de septiembre. Según reportes iniciales, el incidente provocó un sangrado cerebral que lo llevó a ser conectado a un ventilador y a soporte vital durante semanas.
A pesar de los esfuerzos médicos, su familia tomó la difícil decisión de desconectarlo, rodeado de seres queridos en sus momentos finales. «Estamos completamente devastados y con el corazón roto», expresó la familia en un comunicado oficial. «La magnitud de su partida es de proporciones épicas y más allá de la comprensión. Reflexionando sobre todos sus increíbles logros en la vida, el recuerdo de Ace vivirá para siempre».
Nacido el 27 de abril de 1951 en el Bronx, Nueva York, Frehley creció en un entorno humilde y descubrió su pasión por la guitarra a los 13 años. Su apodo «Ace» surgió en la secundaria, cuando amigos lo alabaron por su habilidad para concertar citas románticas, describiéndolo como «un as».

Tras graduarse de escuelas locales como DeWitt Clinton High School, Frehley se sumergió en la escena rockera neoyorquina de los años 70, influenciado por bandas como The Rolling Stones y Jimi Hendrix.En 1973, Frehley cofundó Kiss junto a Paul Stanley (Starchild), Gene Simmons (The Demon) y Peter Criss (The Catman).
La banda revolucionó el rock con sus extravagantes maquillajes faciales, trajes de cuero y shows pirotécnicos que convertían cada concierto en un espectáculo teatral. Frehley, con su maquillaje plateado estrellado y guitarras que escupían fuego, encarnaba al extraterrestre errático y carismático del grupo.
Su estilo de guitarra crudo y enérgico definió himnos como «Cold Gin», «Parasite», «Shock Me» y «New York Groove» –esta última un éxito solista que alcanzó el Top 20 en 1978–.Kiss vendió más de 100 millones de discos en todo el mundo, convirtiéndose en uno de los actos más taquilleros de la historia.
Sin embargo, la vida de Frehley no estuvo exenta de turbulencias: su adicción al alcohol y las drogas lo llevaron a abandonar la banda en 1982, tras tensiones internas. Regresó triunfalmente en 1996 para la gira de reunión, que generó millones y culminó en el legendario Kiss Alive 2000.
Finalmente, dejó el grupo en 2002 para enfocarse en su carrera solista, lanzando álbumes como Anomaly (2009) y Origins Vol. 1 (2016), donde reinterpretaba clásicos de Kiss con invitados estelares.Inducido al Salón de la Fama del Rock and Roll en 2014 junto a sus excompañeros, Frehley era recordado por su humor autodespreciativo y su legado como mentor.
Paul Stanley y Gene Simmons, en un comunicado conjunto, lo despidieron como «un soldado de rock esencial e irremplazable en los capítulos fundacionales de la banda y su historia. Estamos devastados». Peter Criss, el baterista original, compartió en redes: «Con el corazón roto y una profunda tristeza, mi hermano Ace Frehley ha fallecido. Murió en paz con su familia a su alrededor. Mi esposa y yo estuvimos con él hasta el final».El mundo del rock no tardó en rendir tributos. Mike McCready de Pearl Jam recordó cómo un almuerzo de Kiss a los 11 años «cambió mi vida», mientras que Maynard James Keenan de Tool lo llamó un «héroe eterno».

En redes sociales, fans de todo el mundo expresaron su incredulidad y dolor, con mensajes como «Adiós, Spaceman: tus riffs nos llevaron a las estrellas» circulando en plataformas como X (anteriormente Twitter).Frehley deja un legado que trasciende la música: fue un pionero en fusionar rock con performance visual, inspirando a bandas como Mötley Crüe y Guns N’ Roses.
Sus memorias, No Regrets (2011), revelan una vida de excesos y redención, pero siempre con el espíritu indomable del rockero de calle. Mientras el sol se ponía sobre Nueva Jersey este jueves, el «Spaceman» emprendió su último viaje interestelar, dejando atrás un universo de acordes que resonarán por siempre.



