
La Agencia Espacial Europea (ESA) ha asegurado un presupuesto histórico que supera los 22.000 millones de euros para el próximo trienio (2026-2028), un compromiso vital que ha logrado salvar su crucial misión a Marte.
Tras la cancelación de la misión ExoMars 2022 debido a la ruptura con Rusia, este financiamiento permite la reconfiguración de la misión para garantizar la participación europea en la búsqueda de rastros de vida en el planeta rojo y el análisis de su subsuelo.

El acuerdo, alcanzado en la Conferencia Ministerial de la ESA, busca acelerar la autonomía espacial europea frente a la creciente competencia de EE. UU., China e India. Además de la exploración de Marte, los fondos se destinarán a reforzar la industria, ampliar las misiones científicas (como LISA y Athena) y asegurar la infraestructura clave para el retorno humano a la Luna (contribuyendo a la misión Artemis de la NASA).
España emerge como la cuarta potencia espacial europea con una contribución récord de más de 1.800 millones de euros, parte de la cual se invertirá en el desarrollo del lanzador nacional Miura 5, consolidando un salto importante en la capacidad espacial de Europa.




