
Carlos Alcaraz ha logrado su pase a la final del Abierto de Australia por primera vez, consolidándose como el quinto jugador de su país en alcanzar esta instancia en Melbourne. Tras un enfrentamiento extenuante contra Alexander Zverev que duró más de cinco horas, el murciano demostró una capacidad de resistencia asombrosa ante la adversidad.
El duelo fue una prueba de fuego extrema. Alcaraz dominó inicialmente, pero el asfixiante calor australiano provocó estragos en su físico. Entre episodios de malestar y calambres severos, el tenista tuvo que recurrir a la asistencia médica y remedios tradicionales para mantenerse en pie. A pesar de perder dos sets en el desempate, su determinación no flaqueó. En el quinto set, remontó un marcador adverso, rompiendo el control del alemán y cerrando el partido con un emocionante 7-5.
Con esta victoria, el actual número uno del mundo se prepara para luchar por el título el próximo domingo contra el vencedor del cruce entre Jannik Sinner y Novak Djokovic. Si consigue el trofeo, Alcaraz igualará la hazaña de Rafael Nadal, con la posibilidad adicional de cerrar el Grand Slam de carrera a la temprana edad de 22 años.




