
Ni la intensa lluvia que azotó San Salvador pudo frenar el romance entre Alejandro Fernández y el público salvadoreño. El pasado sábado 23 de mayo de 2026, el Estadio Cuscatlán se vistió de gala para recibir al cantante mexicano, quien trajo al país su aclamada gira internacional «De Rey a Rey», un espectáculo conceptualizado como el tributo más hermoso al legado de su padre, Vicente Fernández.
A lo largo de más de dos horas de concierto, «El Potrillo» demostró su entrega absoluta sobre un escenario empapado. El repertorio fue una mezcla perfecta entre los himnos icónicos de su propia carrera y los mayores éxitos rancheros de su progenitor. Desde el potente arranque con «No me sé rajar», el público salvadoreño cantó a todo pulmón bajo el agua, creando una atmósfera mágica e inolvidable.

Entre mariachis y ovaciones, no faltaron clásicos como «Caballero» y «Como quien pierde una estrella», cerrando la velada con una emotiva interpretación de «Me dediqué a perderte». A pesar de las condiciones climáticas, El Salvador demostró su incondicional amor por la dinastía Fernández en una noche que quedará grabada en la memoria de los asistentes.



