
El artista callejero salvadoreño Abraham O ha llevado su creatividad a nuevas alturas —literalmente— al pintar un mural en Londres que solo puede ser apreciado desde el cielo. La obra, un par de ojos gigantescos en el techo de un centro comercial en el sureste de la ciudad, ha captado la atención de medios internacionales como la BBC, que lo calificó como un trabajo único que “no se puede ver salvo que se sobrevuele en helicóptero o globo aerostático”.
Este ambicioso proyecto fue posible gracias al apoyo financiero de un colectivo artístico. Sin embargo, su existencia será efímera: el edificio sobre el que está pintado está programado para ser demolido, aunque no se ha confirmado la fecha. Para Abraham, esto no es motivo de tristeza. “He estado pintando en las calles por muchos años y mi trabajo siempre ha sido destruido. Esto es solo una forma diferente de que mi trabajo pueda ser destruido”, expresó.

El enfoque artístico de Abraham O se centra en los ojos, los cuales describe como “las ventanas de las almas de la gente”. A través de sus obras busca conectar con el público y provocar una interacción directa con la sociedad. “Me gusta la interacción que dejo con mi arte a la sociedad”, declaró.
Además del impactante mural aéreo, Abraham ha desarrollado otros proyectos significativos. En mayo, pintó siete murales en un antiguo almacén textil victoriano en Shoreditch, al este de Londres. Estas obras están inspiradas en las fotografías de Paul Trevor, un fotógrafo británico que documentó la vida en esa zona entre los años 70 y 90. Uno de los retratos rinde homenaje al escritor judío Emanuel Litvinoff, reconocido como poeta de guerra.
Abraham O ha ganado notoriedad en redes sociales por su estilo distintivo y su visión del arte como un medio accesible para todos, independientemente de su condición social. Desde Londres, su talento salvadoreño sigue dejando huella —ya sea en las calles o desde lo alto del cielo.



