
Las autoridades venezolanas elevaron a 1,719 el número de víctimas mortales tras el doble terremoto de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudió la zona costera del país el pasado miércoles. Según el último balance oficial emitido este lunes, la emergencia también deja un saldo de 5,034 heridos y 15,866 personas damnificadas.
El estado de La Guaira se mantiene como el epicentro de la tragedia debido a los graves daños materiales registrados. Ante la magnitud de la catástrofe, el Gobierno central declaró la región como zona de desastre y estableció un estricto control militar para garantizar la seguridad y coordinar la ayuda humanitaria.
Adicionalmente, el sistema sanitario se encuentra bajo fuerte presión, con 22,619 pacientes recibiendo atención médica.
A seis días del desastre, la situación sigue siendo crítica. La Organización de las Naciones Unidas estima que la cifra de desaparecidos podría alcanzar las 50,000 personas. En el terreno, las operaciones de búsqueda y rescate continúan de forma ininterrumpida gracias al despliegue de maquinaria pesada y al apoyo solidario de brigadas de rescatistas internacionales que intentan localizar sobrevivientes entre los escombros de las comunidades costeras.



