
Una profunda consternación embarga al occidente de Guatemala tras registrarse un catastrófico accidente de tránsito la noche del viernes. Un autobús de transporte público, que viajaba con decenas de pasajeros, se precipitó a un abismo de aproximadamente 75 metros de profundidad, dejando un saldo preliminar de quince personas fallecidas.
El siniestro ocurrió en una zona de difícil acceso, lo que complicó las labores de rescate durante la madrugada. Según confirmaron los cuerpos de socorro este sábado, además de las víctimas fatales, otras diecinueve personas resultaron heridas con lesiones de diversa gravedad. Los sobrevivientes fueron trasladados de urgencia a centros asistenciales cercanos tras ser rescatados del fondo del barranco por equipos de bomberos y voluntarios.

Testigos y autoridades locales señalan que el bus terminó completamente destruido tras el impacto. Aunque las causas exactas del percance aún están bajo investigación, no se descarta el exceso de velocidad o una falla mecánica en una ruta conocida por su peligrosidad topográfica.
Este accidente se suma a la preocupante estadística de siniestralidad vial en el país, reabriendo el debate sobre la seguridad en el transporte colectivo. Las autoridades han comenzado el proceso de identificación de las víctimas para entregar los cuerpos a sus familiares en medio del luto nacional.




