
En un evento que marca un hito en la infraestructura social de El Salvador, el Presidente Nayib Bukele, acompañado por el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, lideró la inauguración simultánea de 70 nuevos centros educativos. Esta entrega masiva forma parte del ambicioso programa “Dos Escuelas por Día”, el cual busca erradicar décadas de abandono estatal en el sistema público.
Durante su discurso, el mandatario fue enfático al recordar las precarias condiciones en las que se encontraban las aulas salvadoreñas. “Durante años, la mayoría de escuelas daban lástima; eran el reflejo del desinterés del Estado”, señaló. Hoy, ese panorama ha cambiado drásticamente: los nuevos centros han sido concebidos como espacios dignos, modernos y funcionales, diseñados para motivar tanto a estudiantes como a docentes.

Un esfuerzo interinstitucional
Uno de los pilares de esta transformación ha sido el trabajo articulado. El Presidente destacó la participación de los privados de libertad del Plan Cero Ocio, de la Dirección de Centros Penales, quienes han aportado su mano de obra para reconstruir el tejido educativo del país. Este enfoque integral ha permitido que, a la fecha, más de 500 centros escolares hayan sido intervenidos con éxito.




Impacto en la matrícula y desarrollo nacional
La apuesta por la modernización ya está dando frutos tangibles. Bukele confirmó un crecimiento significativo en la matrícula escolar pública, una señal clara de la confianza recuperada por parte de las familias salvadoreñas. Al ofrecer tecnología de punta y ambientes seguros, el Gobierno está logrando que más niños y jóvenes regresen a las aulas.
“Invertir en educación es como sembrar un árbol”, expresó el mandatario, subrayando que estos cimientos permitirán heredar una sociedad más competitiva y con mayores oportunidades. Con la eliminación de aranceles lograda recientemente con EE. UU. y el fortalecimiento del sistema educativo, El Salvador se posiciona para un futuro de desarrollo económico y social sin precedentes.




