
En el corazón de Arcatao, Chalatenango, surge una historia de éxito y arraigo. Óscar Ortiz, un joven visionario que tras vivir en México decidió retornar a sus raíces, ha transformado la oferta gastronómica local con su negocio de comida norteña, “Checo’s”. Lo que comenzó como un pequeño puesto en una plaza oscura, hoy es un referente de desarrollo local gracias al apoyo del Proyecto Semillas, financiado por la Cooperación Italiana (AICS).

Innovación y Tecnología
Con la entrega de capital inicial, Óscar ha logrado tecnificar su negocio. La adquisición de maquinaria industrial y la implementación de un sistema digital de comandas han optimizado los tiempos de respuesta y el control financiero. «Ahora podemos sacar hasta siete órdenes de alitas en la mitad del tiempo», destaca el emprendedor, subrayando la importancia de la eficiencia para satisfacer la creciente demanda.
Impacto Social y Prevención de la Migración
Más allá de la rentabilidad, «Checo’s» cumple una función social vital:
- Generación de empleo: Actualmente emplea a cinco jóvenes locales, brindándoles su primera experiencia laboral.
- Arraigo comunitario: Al ofrecer opciones de sano esparcimiento, contribuye a prevenir la migración irregular al demostrar que existen oportunidades de crecimiento en El Salvador.
- Turismo: Se ha convertido en un atractivo para visitantes, dinamizando la economía del casco urbano.

Con miras a abrir una nueva sucursal, Óscar Ortiz agradece el respaldo de instituciones como CONAMYPE y Cancillería, reafirmando que el capital semilla es la chispa necesaria para encender el motor del desarrollo en las comunidades más emblemáticas del país.


