Especialistas en salud advierten que durante las celebraciones de Navidad y Fin de Año aumenta el riesgo deintoxicaciones alimentarias, debido a la preparación de grandes cantidades de comida, la manipulación inadecuada de los alimentos y la ruptura de la cadena de frío. Por ello, recomiendan extremar medidas de higiene y seguridad para evitar problemas de salud.

Una de las principales recomendaciones es lavarse bien las manos antes y después de manipular alimentos, especialmente carnes crudas, aves y mariscos. Asimismo, es fundamental limpiar y desinfectar utensilios, tablas y superficies para evitar la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocidos.
Los expertos también señalan la importancia de cocinar completamente los alimentos, asegurándose de que carnes, rellenos y salsas alcancen temperaturas seguras. Los alimentos preparados no deben permanecer a temperatura ambiente por más de dos horas, ya que el calor favorece la proliferación de bacterias. En climas cálidos, este tiempo se reduce aún más.
Otro punto clave es la correcta refrigeración. Las sobras deben guardarse en recipientes limpios y tapados, y consumirse en un plazo máximo de tres días. Si un alimento presenta olor, sabor o apariencia extraña, lo más seguro es desecharlo.
Finalmente, se aconseja consumir agua potable, evitar el uso de hielo de procedencia desconocida y moderar el consumo de alimentos en la vía pública durante las fiestas. La prevención es clave para disfrutar unas celebraciones seguras y sin complicaciones de salud.



