
En un fallo ejemplarizante, el Juzgado Especializado de Sentencia para una Vida Libre de Violencia y Discriminación para las Mujeres de San Salvador condenó a Manuel de Jesús Paredes Rivera a la pena máxima de 50 años de cárcel. El tribunal lo encontró culpable del asesinato de una mujer en el barrio El Calvario, en el departamento de Cuscatlán.
Los hechos se remontan a febrero de 2025, cuando el cuerpo de la víctima fue localizado con múltiples lesiones. Según las investigaciones de la Fiscalía General de la República, testigos presenciaron un altercado previo donde el imputado forcejeó con la mujer tras haber ingerido bebidas alcohólicas. La autopsia fue determinante para esclarecer el crimen, revelando que la causa de muerte fue asfixia, sumada a un fuerte traumatismo craneal.
La prueba pericial resultó irrefutable para el juzgador. El informe forense destacó la presencia de ADN de Paredes Rivera bajo las uñas de la víctima, quien presentó heridas defensivas antes de morir. Esta evidencia científica, combinada con el testimonio de personas que ubicaron al agresor en la escena, permitió calificar el delito como feminicidio agravado, garantizando que el responsable enfrente la totalidad de su sentencia tras las rejas.



