
Este miércoles 8 de abril de 2026, el sistema judicial de Estados Unidos marcó un giro radical en el caso del expresidente hondureño Juan Orlando Hernández. Una corte de apelaciones decidió anular la sentencia de 45 años de cárcel que le había sido impuesta en 2024 por delitos de narcotráfico. Según confirmó su esposa, Ana García, la resolución ordena al juez Kevin Castel desestimar por completo los cargos y eliminar cualquier registro de la acusación.
Hernández, quien ya gozaba de un indulto otorgado por Donald Trump en noviembre pasado, celebró la noticia mediante una conferencia virtual. El exmandatario reafirmó su postura de ser víctima de una «venganza política» orquestada por los capos de la droga que él mismo ayudó a extraditar durante su gestión entre 2014 y 2022. «Hoy el sistema de justicia de los Estados Unidos me da la razón», manifestó JOH, asegurando que su proceso fue un montaje.
El caso, que en su momento conmocionó a la región por los señalamientos de alianzas con figuras como «el Chapo» Guzmán, queda ahora sin efecto legal en territorio estadounidense. Con esta decisión, el exgobernante queda libre de los cargos que lo señalaban de introducir toneladas de droga al país norteamericano, cerrando así uno de los capítulos judiciales más polémicos en la historia reciente de Honduras.



