
Credicampo, una entidad financiera salvadoreña especializada en microcréditos para el sector agropecuario y productivo, se convirtió en el nuevo emisor en la Bolsa de Valores de El Salvador (BVES). La Superintendencia del Sistema Financiero (SSF) autorizó un programa de papel bursátil por un monto total de US$10 millones, con un plazo de hasta 11 años, destinado a financiar créditos productivos para pequeños y medianos productores rurales.
En su debut, Credicampo colocó los primeros US$2 millones en obligaciones bursátiles, con una tasa de interés anual del 8.5%. El resto del programa se emitirá en tramos según la demanda del mercado.
Según el presidente ejecutivo de Credicampo, Ever Ríos, los recursos se destinarán a préstamos para rubros como agricultura, ganadería, agroindustria y comercio rural. Esto beneficiará a más de 5,000 clientes en zonas rurales de El Salvador, promoviendo la inclusión financiera en comunidades con acceso limitado a la banca tradicional.

La BVES realizó su tradicional «toque de la campana» virtual y presencial para celebrar la entrada de Credicampo al mercado de valores. El director ejecutivo de la BVES, Valentín Arrieta, destacó que esta emisión fortalece el ecosistema de financiamiento alternativo en el país, alineándose con la agenda de desarrollo económico impulsada por el gobierno.
Credicampo, fundada en 2001, opera como una sociedad de ahorros y crédito para el desarrollo rural (SofOM), con más de 20 sucursales en departamentos como Sonsonate, Ahuachapán y Chalatenango. En 2024, reportó una cartera de créditos superior a US$50 millones, con un enfoque en mujeres emprendedoras (60% de su portafolio). Esta es su primera incursión en el mercado bursátil, lo que le permite diversificar fuentes de financiamiento más allá de depósitos y préstamos bancarios tradicionales.
Este hito refuerza la tendencia de mayor acceso a financiamiento bursátil para entidades no bancarias en El Salvador, en un contexto de recuperación económica post-pandemia y énfasis en el desarrollo rural.



