
La Fiscalía General de la República (FGR), en un operativo conjunto con la Policía Nacional Civil (PNC), asestó un golpe significativo contra estructuras de microtráfico que operaban bajo la fachada de comercios legales. Las autoridades ejecutaron diversos registros en establecimientos nocturnos de San Salvador, confirmando que varios bares y restaurantes eran utilizados estratégicamente para la comercialización de sustancias ilícitas.
Uno de los puntos clave de la intervención fue un local ubicado en la colonia Miramonte. En este sitio, los agentes incautaron 88 porciones de cocaína listas para su distribución. Durante el procedimiento, se procedió a la captura en flagrancia de los propietarios del negocio, identificados como Jennifer Portillo Fogoaga y Alirio Antonio Renderos.

Además de los dueños, la operación resultó en la detención de Jairo Antonio Beltrán Hernández, quien presuntamente acababa de adquirir estupefacientes en el lugar, y de Diego Alejandro Ramírez, empleado de otro establecimiento intervenido. Ambos enfrentarán cargos por posesión y tenencia.
Esta investigación resalta la modalidad de usar negocios de apariencia legítima para encubrir actividades delictivas. La FGR ha reafirmado su compromiso de continuar con las indagaciones para desarticular por completo estos focos de venta que afectan la seguridad ciudadana y la integridad de las zonas comerciales.



