Las autoridades bolivianas detuvieron este miércoles al expresidente Luis Arce como parte de una amplia investigación por presuntos actos de corrupción ocurridos durante su administración.

La Fiscalía confirmó que la captura se realizó en La Paz, luego de que se emitiera una orden judicial basada en nuevas pruebas que lo vinculan con irregularidades en la gestión de recursos estatales.
De acuerdo con el Ministerio Público, la investigación incluye posibles delitos relacionados con malversación de fondos, contratos irregulares y uso indebido de influencias, aunque no se han brindado detalles completos debido a la etapa inicial del proceso. La Fiscalía aseguró que la detención responde a la necesidad de evitar riesgos de fuga y garantizar que Arce comparezca ante las autoridades.
La aprehensión del exmandatario ha generado reacciones inmediatas en el panorama político boliviano. Sectores afines al oficialismo calificaron el hecho como una “persecución política”, mientras que líderes opositores afirmaron que la justicia debe actuar con transparencia y sin sesgos, destacando la importancia de esclarecer los hechos.
Arce, quien gobernó Bolivia entre 2020 y 2024, ha negado en reiteradas ocasiones cualquier participación en actos de corrupción y su defensa adelantó que solicitará medidas sustitutivas. El proceso continúa en desarrollo y se espera que en las próximas horas se brinden mayores detalles sobre los cargos formales que enfrentará el exmandatario.



