
Una coalición de diez países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), entre los que destacan Brasil y Estados Unidos, ha conformado oficialmente un grupo especial de trabajo para buscar la negociación con el gobierno de Nicaragua, tras la severa deriva autoritaria del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
La iniciativa, impulsada tras la reunión extraordinaria de cancilleres celebrada en Washington, responde a las recientes reformas constitucionales del ejecutivo nicaragüense que excluyeron formalmente a la oposición del proceso electoral. Pese a que Nicaragua se retiró de la OEA en noviembre de 2023, la comunidad internacional sostiene que el país sigue sujeto al cumplimiento estricto de la Carta Democrática Interamericana y al respeto de los derechos humanos.
El grupo negociador, integrado también por Argentina, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Dominica, Paraguay y Perú, dispondrá de un plazo de 60 días para presentar sus conclusiones oficiales sobre el acercamiento diplomático. Aunque la OEA carece de facultades para imponer sanciones de manera directa, sus recomendaciones servirán como marco de acción para que cada nación aplique las medidas que considere convenientes ante la persistente represión del gobierno de Managua.



