
Con el respaldo de 58 votos, los diputados de la Asamblea Legislativa ratificaron el Tratado de Singapur sobre el Derecho de Marcas, junto a su reglamento y resoluciones. El principal objetivo de esta adhesión es unificar criterios a nivel global y fortalecer de forma integral la protección de las patentes y marcas de las diferentes instituciones y empresas del país.
Este convenio internacional, vigente desde noviembre de 2011, funciona como una herramienta clave para simplificar, optimizar y armonizar los trámites administrativos vinculados al registro y gestión de licencias. La normativa agiliza significativamente la comunicación entre las Oficinas de Propiedad Industrial y elimina formalidades burocráticas obsoletas, tales como la obligatoriedad de presentar molestas certificaciones notariales.
Una de las grandes innovaciones de este acuerdo es que se consolida como el primer instrumento mundial en reconocer de manera expresa las marcas no tradicionales. Esto incluye la protección legal de hologramas y elementos tridimensionales, así como distintivos de color, sonido, olfativos, gustativos y táctiles.
A nivel local, el registro y la gestión de estos valiosos identificativos comerciales continuarán bajo la tutela del Instituto Salvadoreño de la Propiedad Intelectual, una dependencia adscrita al Centro Nacional de Registros.



