
Dos miembros del cuerpo de bomberos perdieron la vida el martes mientras combatían un voraz incendio declarado cerca del aeropuerto de Burdeos-Mérignac, según confirmó el ministro francés del Interior, Laurent Nuñez. El trágico suceso ocurre en medio de una devastadora ola de incendios que ya ha calcinado más de 42.000 hectáreas en territorio francés en lo que va de año, superando las cifras registradas en 2025.
Las severas sequías y las recurrentes olas de calor han provocado un adelanto crítico de la temporada de fuegos en el continente europeo. En la región sureña de Var, un nuevo foco obligó a la evacuación de cientos de personas, aunque las autoridades informaron que el fuego se encuentra contenido dentro de su perímetro, manteniendo una estrecha vigilancia por múltiples focos activos.
La crisis ambiental afecta gravemente a otros países europeos como España, donde más de 600 efectivos y decenas de aeronaves combaten un grave incendio en la provincia de Guadalajara. Este siniestro ya ha destruido 30.000 hectáreas y forzado la evacuación de 1.200 residentes, en un verano marcado por temperaturas extremas que los científicos vinculan directamente con el impacto del cambio climático en la región.



