
Un informe desclasificado del Departamento de Justicia de Estados Unidos ha sacado a la luz detalles comprometedores sobre Nicolás Ernesto Maduro Guerra, hijo del mandatario venezolano. El documento judicial describe un presunto encuentro ocurrido en 2020 en Medellín, Colombia, donde Maduro Guerra se habría reunido con representantes de las disidencias de las FARC para coordinar operaciones de narcotráfico y tráfico de armas.
Según las investigaciones, el objetivo de esta alianza era establecer rutas logísticas para el transporte de grandes cargamentos de cocaína desde Colombia hacia Estados Unidos. A cambio, el grupo armado recibiría armamento para fortalecer sus capacidades operativas. Washington sostiene que estos acuerdos estaban diseñados para funcionar a largo plazo, aprovechando la infraestructura estatal venezolana.
Vínculos con el Cártel de los Soles
El informe vincula directamente a Maduro Guerra con el Cártel de los Soles, una organización criminal presuntamente integrada por altos mandos del chavismo. Se alega que el uso de recursos públicos y la libertad de desplazamiento facilitaron estas actividades ilícitas.
Esta revelación forma parte de un proceso judicial expansivo contra el entorno de Nicolás Maduro por conspiración para el tráfico internacional de drogas. De confirmarse estos cargos, el caso no solo agravaría la situación legal de la familia Maduro, sino que profundizaría la crisis diplomática entre Caracas y Washington.



