
***Imagen Ilustrativa Gemini
El Banco Mundial confirmó que la drástica caída de la criminalidad en El Salvador eliminó un obstáculo clave para el desarrollo, impulsando el PIB hasta un proyectado 4,5% para 2026. Esta cifra supera de forma contundente la media histórica del 2,1% registrada en las últimas dos décadas.
De acuerdo con el organismo multilateral, el incremento en la seguridad fortaleció la confianza de los mercados, desencadenando una importante ola de inversiones privadas en construcción, infraestructura logística y turismo. Durante el primer trimestre de 2026, la economía creció un 4,8% interanual, respaldada por un repunte del 13,5% en el sector de la construcción.

El informe resalta que la estrategia fiscal del país —que incluyó recompras de deuda y el apoyo financiero del FMI— alivió las presiones de financiamiento y redujo la prima de riesgo. Además, el dinamismo económico permitió reducir la pobreza internacional en cuatro puntos porcentuales entre 2024 y 2025.
Aunque persisten desafíos como el nivel de deuda pública y la informalidad laboral, el Banco Mundial proyecta un crecimiento de mediano plazo cercano al 3,5% anual. La estabilidad en la seguridad se consolida así como el motor de una transformación económica sin precedentes en el país.



