
En un movimiento diplomático de alto nivel, el director de la CIA, John Ratcliffe, sostuvo una reunión secreta en Caracas con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez. Según informó The New York Times, el encuentro se llevó a cabo bajo instrucciones directas del presidente Donald Trump, con el objetivo de establecer una nueva hoja de ruta en las relaciones bilaterales.
El mensaje principal entregado por Ratcliffe subraya la expectativa de Washington por una «mejor relación de trabajo». Durante las conversaciones, se abordaron temas críticos como la cooperación en inteligencia, la estabilidad económica de la región y la seguridad nacional. Un punto innegociable para la administración Trump es garantizar que Venezuela deje de ser un refugio para adversarios de Estados Unidos y grupos dedicados al narcotráfico.
Un nuevo capítulo diplomático
Aunque Rodríguez ha sido crítica con la captura de Nicolás Maduro, Washington la percibe como una figura clave para mantener la estabilidad institucional durante la transición. Cabe destacar que Rodríguez ya cuenta con experiencia en negociaciones previas con enviados estadounidenses, lo que facilita este canal de comunicación directa. Este acercamiento marca un giro estratégico en la política exterior de EE. UU., priorizando la seguridad hemisférica y el control de fronteras frente a la crisis venezolana.



