
La furia de la naturaleza ha puesto en jaque al sur de España. La borrasca Leonardo ha descargado lluvias récord que superan los 660 litros por metro cuadrado, provocando la evacuación total de Grazalema, una localidad andaluza cuyos acuíferos subterráneos se encuentran colmatados. Esta medida, calificada como «sensata» por las autoridades, ha obligado al traslado de 1,500 vecinos hacia Ronda para garantizar su seguridad.
El temporal no da tregua: ya son más de 5,000 desalojados en Andalucía y otros 1,000 en Extremadura. La magnitud del desastre ha movilizado a la ONG World Central Kitchen, del chef José Andrés, para brindar alimento a los afectados, mientras el Gobierno español prepara la declaración de zona catastrófica.
La logística del país se encuentra paralizada con cortes en carreteras y servicios ferroviarios de alta velocidad. Incluso en Sevilla, se ha tomado la histórica decisión de cerrar las compuertas del Muro de Defensa para proteger el barrio de Triana. Mientras tanto, en la icónica Giralda, se han retirado elementos ornamentales de bronce tras desprendimientos causados por el viento. Con 15 regiones en alerta, España enfrenta uno de los desafíos climáticos más severos de los últimos años.



