
Durante la audiencia general celebrada en la Plaza de San Pedro, el papa León XIV repasó los momentos clave de su reciente viaje a Francia. En su mensaje, el pontífice destacó el encuentro mantenido con víctimas de abusos en Lourdes, a quienes solicitó apoyo para transmitir a otros afectados la voluntad de la Iglesia de escuchar, acompañar y trabajar activamente en la prevención de estos delitos.
Asimismo, resaltó la dignidad inviolable de la vida humana en toda circunstancia y expresó su sorpresa ante el notable incremento de personas que solicitan el Bautismo en suelo francés.
En su balance, el papa recordó la restauración de la catedral de Notre Dame como un claro ejemplo de colaboración exitosa entre el Estado, la Iglesia y la sociedad civil. Desde Metz, remarcó que la Europa contemporánea surgió como un proyecto de paz tras la devastación de la Segunda Guerra Mundial, similar al renacer del templo parisino tras el voraz incendio.
León XIV concluyó que el proyecto europeo tiene la capacidad de renovarse en el contexto global actual, fundamentado en sus raíces cristianas, la solidaridad, la fraternidad y un diálogo interreligioso que resulta fundamental.



