
El Partido de los Trabajadores de Brasil proclamó oficialmente este domingo al actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, como candidato para las elecciones presidenciales de octubre, donde buscará un histórico cuarto mandato no consecutivo. La convención realizada en São Paulo confirmó que la fórmula presidencial reeditará la alianza con el moderado Geraldo Alckmin como vicepresidente.
A sus 80 años, Lula encara su séptima campaña a la Jefatura de Estado como defensor de la soberanía nacional ante la influencia externa. Durante su discurso ante unos tres mil seguidores, el mandatario hizo hincapié en la necesidad de incrementar la inversión en defensa para garantizar la paz y evitar injerencias extranjeras en el país.
El gobernante llega a la contienda respaldado por logros sociales en empleo y reducción de la pobreza, aunque enfrentará retos en materia inflacionaria y económica. Las encuestas proyectan un escenario favorable para el líder progresista, situándolo con ventaja en la intención de voto frente a Flávio Bolsonaro, representante de la extrema derecha e hijo del expresidente Jair Bolsonaro.



