
El Departamento de Defensa de Estados Unidos está exigiendo a las empresas del sector que aceleren drásticamente la producción de armas para reponer sus reservas de municiones. La medida busca paliar el agotamiento de pertrechos derivado del conflicto en curso con Irán, según reveló la prensa estadounidense.
El subsecretario de Defensa, Steve Feinberg, otorgó a los ejecutivos de la industria un plazo de 21 días para presentar planes que permitan alcanzar calendarios de entrega agresivos e incrementar su capacidad de producción. A través de un memorándum, el funcionario advirtió que los ciclos de desarrollo prolongados resultan inaceptables ante las amenazas actuales.
La iniciativa requerirá propuestas de inversión y expansión de instalaciones para respaldar pedidos de mayor volumen de cara al presupuesto del año fiscal 2028. Entre los programas prioritarios destacan el Interceptor de Próxima Generación, sistemas avanzados de misiles superficie-aire y tecnologías de seguimiento espacial.
Por su parte, el portavoz Sean Parnell confirmó la veracidad del documento y sostuvo que estas acciones forman parte de la estrategia del presidente Donald Trump para reconstruir la base industrial de defensa. Pese a reportes sobre escasez de armamento, el gobierno asegura contar con munición suficiente para sostener sus operaciones.



