
Los precios del petróleo registraron una fuerte caída tras la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de suspender los ataques militares previstos contra objetivos iraníes. El mandatario estadounidense afirmó que un acuerdo para poner fin al conflicto en Medio Oriente está cerca, lo que provocó un descenso del 5.5 % en el crudo West Texas Intermediate y del 5.6 % en el barril de Brent.
A través de Truth Social, Trump sostuvo que Teherán y otros países de la región solicitaron tiempo para pactar la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz y frenar la amenaza nuclear. Sin embargo, el anuncio fue recibido con escepticismo por parte de las autoridades y medios iraníes, quienes calificaron la postura de Washington como una retirada de amenazas y negaron la inminencia de un pacto.
El mercado energético, golpeado por la crisis que inició en febrero y que llevó el barril a superar los 100 dólares, reaccionó de inmediato a la posibilidad de una tregua. Pese a este leve alivio en el costo de los combustibles, el crudo continúa manteniéndose un 20 % por encima de los niveles previos a la guerra, manteniendo la volatilidad global.



