
Con la mira puesta en la gloria internacional, la Federación Salvadoreña de Bowling (Fesabowl) oficializó la delegación que representará al país en el XIV Campeonato Iberoamericano, a desarrollarse del 12 al 18 de abril en Santo Domingo, República Dominicana. En un emotivo acto, se realizó la entrega del pabellón nacional a los seis atletas que portarán los colores azul y blanco en las pistas caribeñas.
La selección mayor destaca por la presencia de figuras del Programa Esfuerzo y Gloria, liderada por Edith Quintanilla —actual campeona iberoamericana que busca revalidar su título— y Roxana Fajardo, junto a los experimentados Luis Bendeck y Marvin Escobar. Una de las grandes novedades para esta edición es la inclusión de la categoría Sub-21, representada por Eduardo Hernández y Benjamín Pozas, bajo la dirección técnica del entrenador Mauricio Galdámez.

Un ensayo estratégico hacia el ciclo olímpico
Más allá de la búsqueda de medallas, este torneo posee un valor estratégico fundamental. La sede del evento coincide con la de los próximos Juegos Centroamericanos y del Caribe, lo que permitirá a los salvadoreños familiarizarse con las condiciones técnicas de la bolera dominicana.
«La intención de asistir también es para prepararnos de cara a los juegos, así podemos conocer la pista y tomar el campeonato como preparación», subrayó el entrenador Galdámez.
Por su parte, Edith Quintanilla enfatizó que la preparación ha sido rigurosa, contando con el apoyo de entrenadores extranjeros para afinar detalles técnicos y físicos. Con un historial de éxitos en ediciones previas tanto en modalidades individuales como por parejas, el bowling salvadoreño viaja con la misión de reafirmar su estatus como potencia regional y consolidar el relevo generacional en la categoría juvenil. El compromiso es claro: colocar nuevamente el nombre de El Salvador en lo más alto del podio iberoamericano.



