
El Gabinete de Seguridad del Gobierno del Presidente Nayib Bukele ha brindado detalles trascendentales sobre un operativo histórico: la incautación de 6.6 toneladas de cocaína, marcando el decomiso de sustancias ilícitas más cuantioso en los registros de El Salvador. Este golpe al narcotráfico internacional reafirma el compromiso de la administración actual con la seguridad regional y el control de sus aguas territoriales.
El Ministro de la Defensa Nacional, René Francis Merino Monroy, destacó el papel fundamental de la Marina Nacional en esta misión. Según el informe oficial, la operación inició el pasado 13 de febrero, cuando se ubicó una embarcación sospechosa a 380 millas náuticas al suroeste de las costas salvadoreñas. Tras un seguimiento estratégico, la nave fue interceptada el día 14, logrando neutralizar el cargamento masivo que pretendía transitar por la zona.

Un enfoque de seguridad integral
El éxito de esta operación no se limita únicamente al volumen de la droga decomisada. El ministro enfatizó que el valor real reside en haber evitado que el cargamento llegara a su destino final, interrumpiendo las rutas logísticas de las estructuras criminales.
Este resultado es fruto del plan de seguridad liderado por el Presidente Bukele, el cual establece una línea de operaciones de lucha contra el narcotráfico que trasciende las fronteras nacionales. Gracias a la coordinación entre las fuerzas de seguridad y el uso de tecnología de vigilancia marítima, El Salvador se posiciona como un referente en el combate frontal al crimen organizado en el continente.



