
El fútbol salvadoreño presenció anoche una de las finales más dramáticas de la última década. El Estadio Nacional Jorge “Mágico” González fue el escenario donde Luis Ángel Firpo se consagró campeón del Torneo Apertura 2025, tras derrotar a Alianza FC en una tanda de penaltis (5-4) que acabó con un empate sin goles tras 120 minutos de intensidad pura.
El encuentro fue un duelo de estrategias. Alianza, fiel a su estilo, buscó el control del balón, pero se topó con un bloque defensivo pampero que no cedió ni un milímetro. La tensión aumentó en el tiempo extra, donde ambos equipos, mermados por el cansancio físico, apelaron más al corazón que a la táctica. La figura de Felipe Amaya, guardameta usuluteco, comenzó a agigantarse al detener dos opciones claras de gol en los minutos finales.




En la definición desde los once metros, la frialdad de los tiradores de Firpo fue absoluta. Amaya selló su estatus de leyenda al atajar el disparo decisivo de Mario Jacobo, permitiendo que Mauricio Cerritos anotara el penal que bordó la undécima estrella en el pecho de la institución manuda.
Júbilo en el Oriente La celebración comenzó en el césped del «Mágico» y se extendió en una caravana interminable hacia el departamento de Usulután. Miles de aficionados, que esperaron 12 años para este momento, inundaron las calles con banderas tricolores. El parque central de la ciudad oriental se convirtió en el epicentro de un carnaval que duró hasta el amanecer, recibiendo a sus héroes como los nuevos monarcas de El Salvador.



