
El fútbol femenino salvadoreño vive un momento de definiciones. El seleccionador nacional, Eric Acuña, se prepara para un hito personal y colectivo: alcanzar los 100 partidos dirigiendo selecciones femeninas justo cuando La Selecta se juega el pase a la siguiente fase eliminatoria rumbo a la Copa del Mundo Brasil 2027.
En conferencia de prensa desde el Estadio Nacional Jorge “El Mágico” González, Acuña se mostró optimista pero firme ante el desafío que representa el duelo del próximo viernes 17 de abril contra Trinidad y Tobago. “Tenemos que ir a buscar el partido si queremos aspirar a algo más. Vamos a salir por el resultado”, afirmó con determinación el estratega, quien viajará con el grupo este martes 14 hacia Puerto España.

Un proceso con sello de competitividad
Para Acuña, el encuentro no es solo una oportunidad de clasificación, sino la consolidación de un proceso que ya suma 99 encuentros en diversas categorías. Bajo su gestión, El Salvador ha escalado hasta el puesto 83 del ranking FIFA y ha cosechado éxitos notables, como el histórico pase invicto a la Copa Oro 2024 y la reciente medalla de plata en los Juegos Centroamericanos Guatemala 2025.
“No queremos llegar por casualidad a una Copa del Mundo, queremos hacerlo por trabajo y mantenernos en ese nivel”, enfatizó el técnico. Sobre el rival caribeño, destacó que es un equipo fuerte y veloz por las bandas, lo que exigirá un planteamiento inteligente y sin miedos.
Compromiso total
Acuña fue enfático al señalar que el crecimiento del grupo se debe a que sus jugadoras ya compiten internacionalmente a alto nivel. Además, envió un mensaje claro sobre la identidad del equipo: “Yo no voy a traer a nadie que no quiera venir; la que está es porque siente el orgullo de vestir esta camiseta”. Con un plantel físico íntegro y una mentalidad ganadora, la azul y blanco busca asegurar su presencia en la ronda de noviembre.



