
El Gobierno de España exigió a Italia la retirada inmediata de los controles fronterizos impuestos a los viajeros españoles antes del domingo 9 de agosto. De no cumplirse el requerimiento, el Ejecutivo liderado por Pedro Sánchez advirtió que implementará medidas proporcionadas.
La administración española calificó la disposición italiana de injusta, discriminatoria y contraria a los principios de la Unión Europea.
La controversia surgió tras la decisión de Roma de restablecer revisiones temporales argumentando la reciente crisis migratoria en Ceuta. Ante esto, el Palacio de la Moncloa aclaró que los migrantes que ingresaron a la ciudad autónoma no poseen libre circulación por el espacio Schengen y que la mayoría regresó a Marruecos.
Además, España cuestionó los argumentos italianos y recordó que, según datos de Frontex, Italia encabeza las cifras de cruces irregulares en la región. Asimismo, señaló que el Gobierno italiano incumple el Reglamento de Dublín desde 2022, trasladando presión a sus socios continentales.
Pese a esto, Madrid destacó que nunca aplicó restricciones y colaboró en emergencias como Lampedusa. El Ejecutivo confía en que prevalezca el compromiso europeo para evitar divisiones motivadas por intereses electorales internos.



