
El gobierno de Estados Unidos respaldó formalmente el histórico encuentro celebrado en Caracas entre la líder opositora Dinorah Figuera y el jefe del parlamento chavista, Jorge Rodríguez. Esta crucial reunión inaugura de manera oficial un proceso de negociación directo, el cual está enfocado en trazar una hoja de ruta clara para lograr una transición democrática definitiva en el país suramericano.
El acercamiento, que cuenta con el patrocinio directo de Washington, se enmarca dentro del plan de tres fases (estabilización, recuperación y transición) impulsado por la administración de Donald Trump. Para hacer posible este diálogo, Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional electa en 2015, retornó a Venezuela tras permanecer ocho años en el exilio, atendiendo una invitación del Departamento de Estado.
Durante las conversaciones, ambas facciones políticas acordaron establecer una mesa técnica y política paritaria dotada de un cronograma e hitos específicos. La agenda prioritaria de trabajo incluye la reconstrucción de las instituciones democráticas, el fortalecimiento y la renovación total del Consejo Nacional Electoral (CNE), así como la restitución de garantías políticas y libertades civiles.
Finalmente, la dirigente aclaró que su labor es estrictamente institucional y no partidista frente a otros liderazgos de la Plataforma Unitaria.



